Una operación de crédito se juega en dos momentos, y casi toda la atención está puesta en el primero. El primero es decir sí: el scoring, las fuentes de datos, el motor de decisión, los minutos que tarda en responderle al solicitante. Ahí hay equipos enteros trabajando.
El segundo es la plata. Que salga cuando dijiste que iba a salir, y que vuelva de una forma que puedas reconocer. Ese segundo momento suele quedar resuelto con lo que había a mano, y es donde se pierde lo que se ganó en el primero.
Esta guía recorre ese segundo momento de punta a punta: desembolsar el mismo día que apruebas, sacar el lote completo del día en una sola operación, y cobrar cada cuota con su referencia para que aplicarla no dependa de que alguien la interprete.
Dónde se cae una originación que ya estaba ganada
Aprobaste en cinco minutos y se lo dijiste. Después viene la frase que deshace el efecto: el dinero queda disponible el siguiente día hábil. Si aprobaste un viernes en la tarde, lo que el cliente escucha es el lunes, o el martes si cayó festivo.
Entre esa promesa y la plata en la cuenta pasan tres cosas, y ninguna juega a tu favor:
- El cliente se enfría. La necesidad que lo llevó a pedir el crédito tenía fecha. Si la plata no llega a tiempo para eso, el crédito deja de servirle aunque siga aprobado.
- El cliente busca en otro lado. Nadie que necesita plata hoy espera quieto. Pide en dos o tres partes al mismo tiempo, y se queda con la primera que le llega. Tu aprobación compite contra el reloj, no contra la tasa.
- El dato sale mal. Para desembolsar le pediste número de cuenta, tipo de cuenta y entidad. Son tres campos donde se puede equivocar, y cuando se equivoca el desembolso se devuelve, alguien lo tiene que perseguir y el cliente ya perdió la confianza.
Un crédito aprobado que no se desembolsó no es un crédito, es un costo. Pagaste la consulta, el scoring y la atención, y no colocaste.
Desembolsar el mismo día que apruebas
Con Bre-B, el sistema de pagos inmediatos del Banco de la República, el desembolso llega al instante, cualquier día y a cualquier hora, fines de semana y festivos incluidos. El viernes en la tarde deja de ser un problema operativo, y la aprobación de la madrugada se puede desembolsar en la madrugada.
Y cambia algo más, que se nota antes del desembolso: el dinero va a la llave del cliente, que puede ser su celular, su cédula o su correo. No le pides número de cuenta, ni tipo de cuenta, ni entidad. Tres campos menos en el formulario es menos abandono en la solicitud y menos desembolsos devueltos por un dígito mal copiado.
Lo que necesite el canal tradicional sale por ACH, y no tienes que decidirlo pago por pago: cada desembolso se enruta por donde corresponde. Si quieres el detalle de cómo funciona el riel inmediato, lo cubrimos en la guía de Bre-B para empresas.
El lote del día, en una sola operación
Un desembolso suelto se hace a mano sin pensarlo. Cien, no. Cuando la colocación crece, el cuello de botella deja de ser la decisión de crédito y pasa a ser la tesorería: alguien sentado una mañana entera moviendo plata de a una, con la lista de aprobados en otra pantalla.
Eso es dispersión masiva: cargas la lista de aprobados del día con su destinatario y su monto, y los desembolsos salen juntos. Una vez, no cien veces. Te queda el registro de qué salió, a quién y cuándo, que es con lo que después cuadras la cartera contra la contabilidad.
- Tu motor aprueba los créditos del día.
- Se arma la lista de desembolsos: cliente, llave y monto.
- Se carga una sola vez, desde la consola o por API.
- Los desembolsos salen juntos y cada uno se enruta por su canal.
- El cliente recibe; por Bre-B, al instante.
- Queda el registro de la corrida, listo para conciliar.
Si conectas tu originador por API, el paso dos y el tres desaparecen: el desembolso sale en el momento en que el crédito queda aprobado, sin que nadie arme una lista. El detalle de cómo funciona una dispersión está en la guía de dispersión masiva.
Cobrar la cuota y saber quién pagó
Desembolsar rápido es la mitad visible del problema. La otra mitad es más callada y cuesta igual: recuperar. Y el punto fino no es que el cliente pague, es que cuando paga, puedas reconocerlo.
Un abono que entra sin referencia es solo una plata que apareció. Alguien tiene que averiguar de quién es, cruzarla contra la cartera y aplicarla al crédito correcto. Mientras eso pasa, el cliente sigue apareciendo en mora aunque ya pagó, y la cobranza lo llama. Ahí es donde una cartera sana empieza a generar quejas que no tienen nada que ver con el crédito.
La alternativa es que cada cobro nazca identificado. Para cada cuota generas un cobro con su monto y su referencia, y lo compartes como link de pago o como código QR por el canal donde ya hablas con tu cliente, el chat, el correo o tu propia aplicación. Cuando paga, el dinero llega con esa referencia pegada.
- Sabes quién pagó y qué cuota pagó, sin interpretar un extracto.
- El cliente no teclea nada. No copia un monto, no copia una referencia, no se equivoca en el valor. Abre y paga.
- La aplicación del pago deja de ser un turno de trabajo. Lo que antes era cuadrar a fin de mes queda hecho a medida que entra.
- La cobranza trabaja sobre datos ciertos, así que no llama a quien ya pagó.
Y como el cobro entra por el riel inmediato, el pago de la cuota también llega al momento, cualquier día. Para una cartera, cobrar el día que el cliente tiene la plata, y no el día que el ciclo lo permite, es la diferencia entre una cuota al día y una en mora.
Las dos puntas en una sola cuenta
Lo normal es que estas dos mitades vivan separadas: una herramienta para sacar la plata y otra para recibirla, cada una con su acceso, su reporte y su forma de nombrar las cosas. Cuadrar el mes significa entonces pegar dos informes que no fueron hechos para pegarse.
En Mouv la empresa recibe su propia llave Bre-B, a nombre de la empresa, y esa misma llave recauda y dispersa. El desembolso sale por donde entran las cuotas. Un solo lugar donde se ve qué colocaste y qué recuperaste, lo cual es también lo que mira cualquiera que vaya a fondear tu cartera.
Esa es la otra razón por la que la velocidad importa en las dos puntas: mientras más rápido sale y más rápido vuelve, más veces rota el mismo peso. Lo desarrollamos en la guía de flujo de caja.
Si tu crédito se origina en una plataforma
Hay un caso que se repite: el crédito no lo pide una persona en tu web, lo origina un tercero. Un comercio que financia a su comprador en el punto de venta, un aliado que coloca tu producto, una plataforma de gestión cuyos clientes son los que necesitan el cupo.
Ahí el problema cambia de forma. Ya no necesitas una llave, necesitas una por cada tercero, para que cada comercio o cada aliado reciba y pague en lo suyo y la plata no llegue revuelta a una sola bolsa.
Eso se puede hacer por API, de forma programática: tu plataforma genera la llave de cada uno de sus clientes sin un trámite manual por cada alta. Dejas de operar el riel como una función interna de tu tesorería y pasas a ofrecérselo a los clientes de tus clientes. El argumento largo de por qué esto cambia la operación está en la columna sobre la brecha que casi ninguna empresa ha cerrado.
Cómo lo hace Mouv
Mouv es la plataforma de pagos que mueve esas dos puntas. Para una operación de crédito, en concreto:
- Desembolso inmediato por Bre-B a la llave del cliente, cualquier día y hora. Si algún desembolso necesita otro riel, nosotros lo elegimos.
- Dispersión del lote de aprobados del día en una sola operación, desde la consola o automática por API.
- Cobros con referencia por link o QR para cada cuota, que llegan identificados.
- Una sola llave, a nombre de tu empresa, para las dos cosas, y llaves para tus comercios o aliados cuando el crédito se origina en ellos.
Nosotros no evaluamos ni aprobamos tu crédito, esa es tu operación y tu criterio. Ponemos el riel para que la plata salga cuando dijiste que iba a salir y vuelva de una forma que puedas leer.
Si quieres ver cómo se vería con tus números de colocación y tu plan de pagos, hablemos de tu caso.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se desembolsa un crédito de forma inmediata en Colombia?
Con Bre-B, el sistema de pagos inmediatos del Banco de la República, el desembolso llega a la cuenta del cliente al instante, cualquier día y a cualquier hora, incluidos fines de semana y festivos. El dinero se envía a la llave del cliente, que puede ser su número de celular, su cédula o su correo, sin pedirle número de cuenta ni tipo de cuenta. Los desembolsos que necesiten el canal tradicional se enrutan por ACH.
¿Puedo desembolsar varios créditos al mismo tiempo?
Sí. Eso es dispersión masiva: cargas la lista de desembolsos aprobados del día con el destinatario y el monto de cada uno, y salen juntos en una sola operación en vez de una transferencia a la vez. Puedes hacerlo desde la consola, sin escribir código, o conectar tu originador por API para que el desembolso salga automático cuando el crédito queda aprobado.
¿Qué datos necesito del cliente para desembolsarle?
Con Bre-B basta la llave del cliente, por ejemplo su celular, su cédula o su correo. Eso elimina el paso donde más se cae una originación: el cliente copiando mal su número de cuenta, o poniendo una cuenta que no es la suya. Menos campos que llenar es menos abandono en el formulario y menos desembolsos devueltos.
¿Cómo cobro las cuotas y sé cuál pagó cada cliente?
Generas un cobro con su monto y su referencia para cada cuota, y lo compartes como link de pago o como código QR por el canal donde ya hablas con tu cliente. Cuando el cliente paga, el dinero llega identificado con esa referencia, así que se sabe quién pagó y qué cuota pagó sin cuadrarlo a mano contra un extracto.
¿Por qué importa que la cuota llegue con referencia?
Porque sin referencia, un abono es solo una plata que entró. Alguien del equipo tiene que adivinar de quién es, cruzarla contra la cartera y aplicarla al crédito correcto, y mientras eso pasa el cliente aparece en mora aunque ya pagó. Con cada cobro identificado, la aplicación del pago deja de depender de que alguien lo interprete.
¿Sirve para factoring, libranza o crédito a comercios?
Sí. La mecánica es la misma en cualquier operación que entrega plata y después la recupera en pagos: desembolsar rápido a muchos destinatarios y recaudar cada pago identificado. Cambia a quién le desembolsas y cada cuánto cobras, no el riel que lo mueve.
¿Puedo desembolsar a personas y a empresas?
Sí. Por Bre-B se dispersa a personas con su llave y también a empresas con llave de persona jurídica o NIT, y lo que necesite el canal tradicional sale por ACH. En una misma corrida puedes tener destinatarios de distinto tipo, y cada pago se enruta por el canal que corresponde.
¿Necesito integrar algo técnico para empezar?
No para empezar. Puedes desembolsar y generar cobros desde la consola, sin código. Si quieres que el desembolso salga solo en el momento en que tu motor aprueba el crédito, y que la cuota se genere con el plan de pagos, eso se conecta por API. Muchas operaciones arrancan por la consola y automatizan después.
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